¿Vale la pena?
El Nonete NT30 encaja sobre todo para quien quiere montar cine en casa sin complicarse con una instalación pesada: tamaño compacto, Android integrado, WiFi 6, Bluetooth y giro de 270° para sacar imagen en pared o techo con bastante libertad. Su propuesta es clara para salón, dormitorio o una habitación pequeña, donde la comodidad de uso pesa tanto como la imagen.
Lo compraría quien prioriza facilidad de uso, apps integradas y un formato portátil para ver series, películas o jugar de forma casual; lo dejaría pasar si buscas una imagen muy exigente con luz ambiente alta o un sonido que no obligue a pensar en altavoces externos. La clave aquí es el equilibrio entre comodidad y límites de sala, no la ambición de un proyector grande de instalación fija.