¿Vale la pena?
El REKION HY.300 encaja sobre todo con quien quiere montar un cine en casa sencillo, con apps integradas, pantalla incluida y una instalación poco engorrosa desde el primer día. Su atractivo no está en competir con equipos más serios de salón, sino en ofrecer una experiencia muy completa por un desembolso contenido y con menos accesorios sueltos de los habituales. El precio de entrada es amable, pero el verdadero filtro está en aceptar que rinde mejor en oscuridad que en una habitación con luz ambiente.
Lo compraría quien prioriza comodidad, streaming directo y una puesta en marcha rápida para pelis, series o partidas casuales; lo dejaría pasar quien busque un proyector para usar con claridad a plena luz o una solución de cine más exigente. La combinación de Android 13, WiFi 6, Bluetooth 5.0, rotación de 180° y pantalla de 60” lo hace muy práctico, aunque el sonido integrado y la promesa de brillo obligan a leerlo como un modelo de uso relajado, no como un sustituto de gama alta.