Conclusión
El REKION HY.300 merece la pena si buscas un proyector portátil de uso doméstico con arranque fácil, pantalla incluida, Android 13 y conectividad suficiente para ver contenido sin montar un ecosistema alrededor. Para cine en casa casual, dormitorio o sesiones de salón con la luz controlada, el conjunto está muy bien resuelto y la relación entre lo que ofrece y lo que cuesta resulta convincente. Si el precio actual sigue en la misma línea, es una compra con bastante sentido para quien valore comodidad por encima de ambición técnica. Si necesitas brillo alto en una sala con luz, sonido integrado muy sólido o una experiencia de proyector que no dependa tanto del entorno, aquí aparece la reserva importante. También conviene leerlo como una solución de Full HD muy bien acompañada, no como un equipo que vaya a transformar una habitación iluminada en una sala de cine perfecta. Para ese perfil, mejor mirar alternativas más claras; para el resto, este REKION es una propuesta compacta y bastante bien pensada.
En cambio, conviene comparar REKION HY.300 con alternativas cercanas si tus prioridades son la garantia, el ruido, la autonomia real o los accesorios incluidos.