¿Vale la pena?
Este MENIOO encaja sobre todo con quien quiere un proyector compacto para ver cine o series en casa sin pelearse con el ajuste inicial. Su propuesta combina Full HD nativo, enfoque automático, corrección trapezoidal automática, apps integradas y conectividad WiFi 6 y Bluetooth 5.4, así que la gracia no está solo en la imagen, sino en lo poco que obliga a montar. El intercambio claro es que sigue siendo un mini proyector de 400 lúmenes, pensado para una sala controlada más que para luchar con mucha luz ambiente.
Yo lo veo como una compra sensata para salón, dormitorio o escapadas puntuales si valoras la comodidad por encima de exprimir cada euro en brillo puro. Si buscas una experiencia de cine en casa sencilla, con streaming integrado y sonido utilizable sin accesorios desde el primer minuto, tiene mucho sentido; si necesitas una imagen más contundente con luz encendida o un equipo más serio para sesiones largas, hay alternativas más claras. La relación entre precio, formato y funciones es su mejor baza, pero el margen de brillo marca el techo de uso.