Conclusión
Si buscas un proyector mini para salón, dormitorio o uso portátil ocasional, el coolid C2 tiene una combinación muy convincente de imagen, ajuste automático y conectividad. El precio de entrada y el paquete de Android, WiFi 6, Bluetooth 5.2, HDMI y USB lo convierten en una compra con mucho sentido para cine doméstico informal; si el current offer sigue en la franja visible, merece estar en la lista corta.
Lo dejaría pasar si tu prioridad es ver con más luz ambiente o si quieres que el propio proyector resuelva el sonido de una estancia grande. También conviene ser exigente con el contexto de uso: aquí la experiencia mejora mucho cuando controlas la luz y aceptas que el audio integrado es solo correcto. Para ese perfil, el C2 encaja; para una sala más ambiciosa, hay alternativas más claras.