Enfoque y trapecio automáticos
El ajuste automático de foco y la corrección trapezoidal automática son la parte que más cambia el día a día. No obligan a dejar el proyector clavado en una posición perfecta, y eso reduce mucho la fricción cuando lo mueves entre el salón, una habitación o una proyección exterior.
Ese alivio se nota especialmente si no quieres perder tiempo con menús y alineaciones cada vez que lo sacas. La contrapartida es que, cuando se fuerza demasiado la corrección trapezoidal, parte de la imagen puede perder algo de limpieza; por eso sigue siendo mejor acercarse lo máximo posible a una colocación razonable.